Ya saben ustedes porque aquí lo he mencionado que desde mayo prácticamente mi vida entro en pausa ya que voluntariamente a fuerzas me metieron en mi trabajo al diplomado de ANUIES denominado PROFORDEMS, dicho diplomado es obligatorio y por lo tanto ineludible, sumado a la construcción que me dejo quebrada y endeudada, más otro diplomado que estaba terminando y el doctorado, digamos que no he tenido tiempo ni para ir al cine. De más está que diga que mi actividad fotográfica se fue al caño y que mi inspiración se fue al espacio sideral, de donde espero que regrese pronto, he abandonado mi flickr, al blog, mi vida social y mi esparcimiento en gran medida por este diplomado, nunca, de verdad nunca, había estado tan saturada de tareas en toda mi vida estudiantil o profesional.
Pero como todo comienza todo tiene su final, este sábado dimos mi equipo y yo uno de los más grandes esfuerzos entorno al diplomado. Mi fin de semana comenzó saturado el viernes, fui a nadar, fui con la nutrióloga, luego a finanzas y después acompañé a mí padre a una comida que le organizaron sus excompañeros de trabajo ahora que ha pasado a engrosar las filas de los jubilados, luego me fui a mis clases del doctorado para llegar a mi casa a las 8:30 de la noche justo para encender la computadora y seguir realizando actividades del diplomado maldito.
El sábado tocó ir al diplomado y saliendo me fui al doctorado, habíamos quedado de reunirnos en la noche para trabajar en lo que faltaba de hacer y estarnos hasta terminar, y así fue. Regresé del doctorado un poco más temprano de lo que esperaba, cinco minutos después llegaron las demás, ya se enfilaban las 7:30 pm. Nos aprovisionamos con los alimentos e implementos adecuados, papas fritas, salchichas, carpaccio, queso, cerveza, vodka, brandy y sobre todo cigarros, extensiones, laptops, multicontactos, grabadora y más tarde llegó un aparato de karaoke, comenzamos a trabajar.
Pixel daba vueltas en la cocina donde teníamos nuestro centro de operaciones académicas y entre mordía los dedos de una de ellas o los cables de las computadoras, decidimos hervirle un hueso para que se entretuviera cosa que sucedió a ratos, en los otros debimos amarrarlo con su correa, entre chismes, chascarrillos, anécdotas, botanas y mucha desesperación por hacer un trabajo tan pesado, y he de decirlo, inútil nos alcanzó la madrugada. Al filo de las dos de la mañana para despertar y desestresarnos un poco nos pusimos a entonar nuestra melodiosa voz en el karaoke, aproximadamente 45min de intentar cantar nos despabilamos lo suficiente para seguir trabajando. Nuestra víctima final sería la gigantezca y monumental actividad integradora 5, la repartimos, obviamente me tocó la parte más laboriosa ya que los primeros tres bloques no estaban planeados.
El reloj marcaba en nuestras muñecas las 4:30 am, yo ya no podía más, con el cerebro adormilado y embotado casi me sentía víctima de los efectos de alguna sustancia narcótica. Nuestra líder habló y en medio de la obscuridad de la cocina retumbó su voz diciendo las palabras… “vámonos a dormir”, mas tardo en decirlo que en comenzarse los preparativos para tal suceso, dos de ellas durmieron juntas en una habitación, la anfitriona se retiro a la suya y yo estuve sola con Pixel en otra habitación. La misión sería dormir dos horas y despertar para acabar las actividades.
Dos horas y media después, a las siete de la mañana tocaron a mi puerta y tuve que levantarme sabiendo que sería de mí en el futuro próximo, nos facilitaron cepillos de dientes y demás implementos para asearnos y despabilarnos. Continuamos trabajando en la maldita actividad integradora 5. Alrededor de las 9 am me pidieron acompañar a mi amiga la anfitriona a comprar el desayuno, el cual consistiría en menudo y de tostadas con frijoles.
Regresé y una vez consumido éste nos pusimos a terminar de trabajar, alrededor de la una y con mi mente trabajando a gran velocidad ya que yo las estaba retrasando debido a que me toco una parte incompleta que tuve que planear, finalmente dimos por terminada la actividad integradora. Brindamos por ello, literalmente lo hicimos, sacamos unas cuantas fotos y reflexionamos acerca de que lo único bueno que sacamos del diplomado fue el habernos conocido y disfrutar de la amistad que construimos a lo largo de estos siete meses de martirio. Nos abrazamos y nos pusimos de acuerdo para tomar otros cursos más reconfortantes e interesantes que en eso en lo que estuvimos.
Nos retiramos a las 2pm, con la satisfacción de casi haber terminado y con el compromiso de terminar las actividades individuales. Fecha de entrega de certificaciones lunes 23 de noviembre a las 17:00 hrs. Nos espera otra desvelada pero ahora si por motivos de celebración J